lunes, 12 de abril de 2010

Expertos denuncian la desnutrición de más de 60 millones de niños en la India


Más de 60 millones de niños menores de cinco años están desnutridos en la India, país que los expertos consideran epicentro de la malnutrición infantil mundial y la inseguridad alimentaria, una lacra reconocida por las autoridades pero aún lejos de dejar de ser una realidad.

“La India es el epicentro de la desnutrición infantil en el mundo”, dijo a Efe un responsable de una organización internacional, que pidió anonimato.

Una opinión compartida por el jefe de misión de Médicos sin Fronteras (MSF) en la India, Bjorn Niessen, quien junto al gigante asiático citó a Myanmar y Bangladesh.

El informe Progreso de la Nutrición Infantil y Materna publicado por Unicef en noviembre de 2009 sitúa en casi 61 millones los niños menores de cinco años que sufren desnutrición.

Casi un 40 por ciento de los menores malnutridos en el mundo vive en la India. Además, casi un 40 por ciento de los menores malnutridos en el mundo vive en la India, según un estudio sobre inseguridad alimentaria elaborado en 2008 por el Programa Mundial de Alimentos de la ONU y la fundación M.S. Swaminathan Research Foundation.

De acuerdo con ese informe, la India es el país con más personas en situación de inseguridad alimentaria: más de 230 millones de sus 1.100 millones de habitantes pasa hambre.

“La inmensa mayoría de los niños tienen una alimentación monótona, basada en unos pocos alimentos de origen vegetal insuficiente para garantizar un crecimiento y desarrollo adecuados”, dijo a Efe un experto de Naciones Unidas, que añadió que una gran mayoría de los niños de la India rural, donde vive el 80 por ciento de la población del país, no están bien alimentados.

El analista agregó que en el ámbito urbano las tasas de desnutrición son también alarmantes, pero en términos generales la vida en la ciudad implica una “pequeña mejora en la dieta”.

En su opinión la fortaleza del crecimiento de la economía india y sus elevadas tasas de malnutrición no representan una paradoja debido a que “el crecimiento económico y la desaparición de la desnutrición y el hambre no son sinónimos”.

Uno de los problemas identificados por el experto es la alimentación que reciben los niños en los primeros dos años de vida y reconoció que hasta ahora muchos de los programas puestos en marcha para combatir la desnutrición “no han sabido captar esa ventana de oportunidad”.

Más del 20 por ciento de la población india sufre privación alimentaria crónica. A menudo los menores se enfrentan a una lactancia deficiente, a la que se añaden líquidos adicionales como agua muchas veces contaminada y complementos de “muy poco valor nutricional”, declaró, para asegurar que después de pasar dos años expuesto a la desnutrición es “virtualmente imposible que un niño pueda volver a una curva normal de crecimiento y desarrollo”.

Además, el estado nutricional de las mujeres suele ser precario, más del 20 por ciento de la población india sufre privación alimentaria crónica y un 30 por ciento de los recién nacidos presentan bajo peso debido a la mala alimentación y anemia que sufren sus madres.

Según un estudio de la Organización Nacional de Encuestas (NSSO), un indio medio gasta 440 rupias (menos de 10 dólares) en comida al mes, de las que apenas 12 rupias (0,30 dólares) se destinan a fruta y unas 115 (2,6 dólares) a cereales en la India rural.

Sin embargo, el experto se mostró optimista de cara al futuro ya que considera que en la India existen “los recursos humanos y económicos” para atajar el problema y recordó que el gigante asiático dispone del “mayor programa del mundo” de suplementación alimentaria desde hace 25 años.

En su opinión, lo más importante es que las organizaciones internacionales den apoyo a las autoridades indias “con ideas y experiencia” para lograr que los programas se centren en los pequeños menores de dos años, las niñas durante la adolescencia y las madres durante el embarazo y la lactancia.

Por su parte, Niessen destacó que los programas de MSF se centran en el segmento más vulnerable: los niños de 6 meses a cinco años.

El gasto en programas sociales previsto en el presupuesto para este ejercicio fiscal, que arrancó el 1 de abril, se sitúa en 1,4 billones de rupias (30.000 millones de dólares), lo que supone el 37 por ciento del total del gasto planificado por el Ejecutivo.

Además, las partidas destinadas a los programas para la mujer y la infancia y para las minorías aumentaron un 50 por ciento en la ley de presupuestos 2010-2011.

Vía “EFE”


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GUILLERMO ROVIROSA

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