sábado, 29 de junio de 2013

EL VALIENTE MANUEL

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Los años de mi pre-adolescencia que más recuerdo son aquellos en los que pertenecí al grupo ‘Pre-Juvenil’ de la Parroquia San Martín de Porres, por allá en el año 2001, cuando tenía 13 años.
Para aquel entonces, el Sacerdote de turno –P. Santiago Olmeda- luego de una serie de experimentos para mejorar los grupos juveniles, decidió unir todos los grupos. Desde entonces habría solo un grupo juvenil y muchos CATEQUISTAS-EDUCADORES: Mariné, Maykol, Maira, Germán, Yorvis, Yannelis, Marisabel…y Manuel, quienes eran un EQUIPO con el P. Santiago al frente y exigiéndoles cada vez más.
Al tal Manuel lo medio-conocí antes de iniciar mi participación en el Grupo Pre-Juvenil de la Parroquia. Él era  un muchacho del Sector Buen Retiro II que colaboraba activamente en las actividades de la Capilla Santa Teresa –ubicada en su comunidad y perteneciente a nuestra parroquia-.
A Manuel lo conocía de referencia, pues viendo los álbumes fotográficosde la parroquia –de muchos años atrás- pude notar que él aparecía en un buen número de fotos. Además en varios encuentros y actividades parroquiales era él uno de los representantes de su sector, de su Capilla. En particular recuerdo que, en un acto en la Plaza Alí Primera – de Brisas del Sur- ese muchacho (Manuel) se puso a cantar “Lady Laura”, la pasión  que le puso al canto borró cualquier error de escena. Confieso que pensé: “Ese Chamo es Valiente”.
Con lo extraña que es la vida y lo misterioso de los caminos de Dios, aquel ‘Cantante Apasionado’ y muchacho súper-participativo que vivía diagonal a la Capilla Santa Teresa del Sector Buen Retiro II, pasó a ser uno de los catequistas-educadores del Grupo Pre-Juvenil al cual yo pertenecía. Manuel –creo que- era el miembro del equipo de catequistas-educadores más joven…y uno de los más cercanos a los jóvenes –como él- que participábamos en el grupo, y padecíamos las injusticias sociales.
-Omito muchos años y anécdotas-
La mayor de las experiencias de esfuerzo colectivo y de crecimiento espiritual que he tenido en mi vida fue justo en el seno del Grupo Pre-Juvenil cuando nos dimos el “privilegio” de salir de las fronteras de nuestros barrios y conocer el mar, nos fuimos a Cumaná. “Pudimos probar lo salado del mar”, dijo algún compañero del grupo. Pero lo mejor de todo no fue solo el haber ido a Cumaná, sino todo lo que tuvimos que hacer –y Manuel también- para poder darnos ese “privilegio”. Aprendimos que CON ESFUERZO Y SACRIFICIO LOGRAREMOS LO QUE QUEREMOS. Era TREMENDO pensar que un grupo de jóvenes pobres de allá – de unos barrios- de San Félix, con padres desempleados o mal pagados y sin ningún tipo de ‘ayudaita’ pública o privada pudieran conocer unos de los paisajes más hermosos que tiene su propio país: las costas y el mar venezolano.
Durante los días que estuvimos en Cumaná nuestra convivencia fue extrema. Dialogamos y nos encarnamos en los temas de la amistad, el noviazgo, el matrimonio…y sobre todo –por nuestra edad- la VOCACIÓN. Al terminar aquella convivencia en Cumaná, dimos GRACIAS a DIOS porque por la frase de Ana Rosa: “…a unos escasos minutos/segundos…” nos encontramos con María y José (un pescador ciego) que nos dieron hospedaje, socorro  y lecciones de vida.
Con el pasar de los años, los problemas personales y ‘existenciales’ de cada uno de los miembros de aquel Grupo Pre-Juvenil, cada uno fue ‘agarrando su camino’. Por los chicos el que nos dio la  primera muestra de valentía fue Manuel, nuestro Catequista-Educador, el cual respondió al llamado que Dios le hacía de servirle a él y a los pobres: Ingresó en el Seminario de Ciudad Bolívar y en la fecha de la publicación de estas notas (29/06/2013) será su ordenación como Diacono.
Por las chicas, quizás siguiendo el ejemplo de valentía de Manuel, nuestra amiga Yesmer ingresó en la Congregación Religiosa de Las Misioneras de la Caridad (Orden Religiosa fundada por la Madre Teresa de Calcuta).
Ahora bien, vamos con Manuel. ¡Que Admiración!, cada vez que recuerdo los ejemplos de nuestros amigos Yesmer y Manuel me vienen a la mente 2 palabras: AMOR y VALENTIA. Ante el llamado de nuestro Señor: “Ven y Sígueme”, Manuel soltó sus redes, sus cargas, sus ocupaciones y las preocupaciones que “el mundo” nos mete en la mente-corazón como lo primordial. Manuel tomó –de seguro- la decisión de SER FELIZ (¡que envidia de la buena!), de servirle a los hermanos y sobre todo –y de eso estoy convencido- de servirle a DIOS y a los pobres.
Manuel tendrá miles de hijos –espiritualmente-, ayudará a nuestro SEÑOR a formar familias, a liberar de los pecados, dará “Bienvenidas” a los nuevos miembros de la Iglesia...a liberar a los oprimidos.
El camino tomado por Manuel de seguro es difícil, pero él que ha decidido ir por el Camino de la VERDAD y de la VIDA, siempre contará con  la fortaleza que viene del Espíritu Santo, él ha seguido y confiado en el “¡NO TENGAS MIEDO, NO TENGAS MIEDO!”. ¡Valiente Manuel!
Que los ejemplos y espiritualidad de San Pedro y de San Pablo guíen a nuestro amigo Manuel para que sea un SACERDOTE SANTO.

¡F E L I C I T A C I O N E S   D I A C O N O   M A N U E L ¡
¡ÁNIMO!

-SEAMOS VOZ DE LOS SIN VOZ-

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GUILLERMO ROVIROSA

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