miércoles, 13 de mayo de 2015

José Páez: “Una discapacidad no es nada cuando se quieren hacer las cosas”


Foto: Nota de prensa
(Caracas, 12 de mayo. Nota de prensa).- En una tarde calurosa, alrededor de 35 niñas, niños, jóvenes y adultos pertenecientes al grupo Athletic Swim (Tiburones sobre Ruedas), comenzaron a llenar poco a poco cada centímetro de la piscina del Centro Integral y Comunitario El Cuartel (antiguo Ymca), donde desarrollarían las prácticas diarias.
José Páez, es un joven con discapacidad de 19 años, oriundo del estado Guárico, específicamente del poblado de Altagracia de Orituco. Tiene alrededor de 12 años practicando natación, llegó a la ciudad de Caracas hace dos años para realizar sus estudios universitarios de Física, en la Universidad Central de Venezuela (UCV).
“Yo aprendí a nadar cuando tenía 7 años de edad, luego abandone las piscinas por un tiempo y lo retome luego de mi accidente (…) Después de mi amputación lo retome como rehabilitación y al terminar mi bachillerato decidí tomarlo como una disciplina”, aseveró Páez.
José Páez, recuerda como si fuera ayer el accidente automovilístico que tuvo el 4 de diciembre del año 2004, aquel día en que un vehículo impacto contra el carro donde él iba acompañado de su familia, para el momento del accidente contaba con 8 años de edad, un suceso que lamentablemente le costó la amputación de su pierna derecha.
“Una vez en el proceso de rehabilitación la fisioterapeuta me recomendó que nadar ayudaría, como ya tenía la experiencia y me gustaban bastante las piscinas regrese, pero una vez terminada mi rehabilitación abandone de nuevo por el bachillerato”, señala el joven atleta.
Cuando se le habla de que pensó al momento de regresar a la piscina, luego del accidente, José con emotividad en su mirada asegura haber sentido miedo.
“Recuerdo que tenía miedo porque cuando aprendí a nadar las cosas eran diferente, además del hecho de que ya tenía alrededor de dos años fuera de una piscina, realmente no sabría si sería tan fácil o si podría nadar, si recordaba cómo hacerlo o simplemente si me iba a lanzar a la piscina a ahogarme (…) Ese primer día fue bastante atemorizante”, recordó Páez.
Luego de superar el trauma de ese primer día donde regreso a las aguas de la piscina, este joven manifestó recordarlo bien ya que es una sensación que aún conserva, al momento de sumergirse se le olvida y se vuelve una persona sin ninguna limitación.
“Estando en Guárico las oportunidades son limitadas allá la natación con discapacidad es muy rara o por lo menos en los años en los que estaba allá, es muy escaso, yo tenía que entrenar y competir en convencional y muchas veces tuve que entrenar solo (…) Cuando decidí que este era mi deporte dije que iba a llegar lo más lejos que pudiese entonces en ese momento busque los medios, un club me aceptó y me introdujo a la natación competitiva y ahí viví mi primera competencia con ellos”, destaca José.
Cuando se instaló en la ciudad de Caracas decidió que buscaría sus oportunidades allí, así llegó al Instituto Nacional de Deporte (IND), donde preguntando dio con la recomendación de la profesora Peggi Jiménez, quien aceptó y lo invitó a realizar unas pruebas que determinarían el nivel de nado.
“Luego de ese primer día me quede y realmente es una de las mejores experiencias que he tenido en cuanto al deporte, porque el apoyo y todo lo que he crecido aquí no es nada de lo que he tenido antes”, enfatiza este nadador.
Cuando se refiere a su profesora la define como su segunda madre, pues aclara que es amiga y al momento del entrenamiento es ruda, asegura que ella los motiva a ofrecer y dar lo mejor de sí en las aguas. Páez define a Peggy como la mejor entrenadora que ha tenido.
“Un tiempo después de comenzar mi entrenamiento con ella, me dio la oportunidad de ir a competir a mi primera valida, como selección del Distrito Capital, me lo dijo un mes antes y fue entrenar duro, doble turno todas las tardes (…) Llegue y entregue todo lo que pude y llegue al segundo lugar (…) Luego mi segunda, tercera y cuarta valida han sido experiencias maravillosas, más entrenamiento y más duro así es la vida de un atleta”, ratifica este guariqueño de nacimiento.
Athletics Swim (Tiburones sobre Ruedas), es un club de nadadores que el próximo 18 de agosto cumple 10 años formado. Es una organización donde atletas discapacitados y convencionales buscan la integración deportiva, en el que entrenan todos los días en diferentes horarios. Peggy Jiménez es la profesora a los que todos llaman “madre”, ella recibe a personas con cualquier tipo de discapacidad. Está acompañada en esta labor por el profesor Iván Fuentes.
“Cuando yo llegue a este grupo, me conseguí con personas con distintas discapacidades, pero cada uno de ellos es una historia distinta, cada uno es una vida totalmente diferente, pero nos une una sola cosa que es la pasión por este deporte (…) Somos una gran familia”, destaca José.
Este joven de 19 años asegura con firmeza que las limitaciones se las plantea cada ser humano, que la capacidad de las personas a lo largo de la historia ha demostrado que es infinita para lograr muchas cosas.
Finalmente, José Paz recalcó que “una discapacidad no es nada cuando se quiere hacer las cosas y si quieren un ejemplo los invito a que nos visiten”.
Foto: Nota de prensa
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Foto: Nota de prensa
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GUILLERMO ROVIROSA

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